El turrón, el gran postre navideño
Peces Històriques Triades Per Josep Maria CasasúsEl turrón es hoy el postre navideño por excelencia. Desde su procedencia levantina se ha extendido, con la autoridad de su exquisitez, al resto de España. De ello debe hacer algo menos de un siglo, puesto que aún se conservan los postres tradicionales de las distintas regiones: los arroces con leche asturianos, las filloas gallegas, los buñuelos y alfajores andaluces, los mazapanes de Toledo y Cádiz, la leche frita navarra, etc., etc. Pero el turrón se ha impuesto, y más aún con la machacona propaganda de la televisión. (Los vinos generosos ligan perfectamente con este postre predilecto: deben tomarse jereces olorosos, vinos rancios y los oportos “tawny”. Jamás el champán francés o el espumoso nuestro.) Los nobles y viejos vinos culminan la comida navideña, el momento gastronómico y familiar de tales días. Como suele acontecer con todas estas delicias de la repostería que alcanzan renombre universal, la historia del turrón es muy complicada. Turrones existen en Italia, en Francia y en España. Algo muy parecido se toma en Turquía, la célebre miel turca. Los italianos creyeron durante un tiempo que el turrón era originario de Cremona. […] Decían que el turrón -en su caso, “torroni”- derivaba de torre y que el origen de tales “torroni” debía buscarse en el banquete de bodas de Blanca de Visconti con el lascivo y opulento Francesco Sforza, que se celebró en 1441 y en cuyo festín se sirvieron estos dulces en forma de torreón, de donde se les llamó, según la leyenda, “torroni”. […] Jijona fabrica turrones desde muy antiguo. […] El escrupuloso Pascual Madoz (1847) menciona el turrón de Jijona, […]. Hoy, el turrón no se fabrica solamente en Jijona, sino en toda la región e incluso en Cataluña. Pero los jijoneses fueron los mejores propagandistas del turrón […]. Que todos los podamos disfrutar junto con las “neules”, que son un postre navideño más antiguo que el turrón y que aparece ya en los primeros textos de lengua catalana. La voz neula quiere decir “neblina” y procede del latín “nibula”. Y así se llamaron estas exquisiteces para dar idea de la sutileza de la pasta. Las “neules” aparecen ya en el convite real que el rey Jaime el Conquistador celebró en 1267, y una canción en el siglo XIV las exalta: “ De les neules me torrau tol me sap poc, alegra en só ”. Dos antiguos postres, el turrón y las “neules”, de acreditado origen, nos llegan hasta nosotros felizmente. La tradición se ha guardado en este caso con una fidelidad admirable.