Josep Maria Baget Herms

El doctor Caparrós, todo un personaje (2000)

Peces històriques triades per Josep Maria CasasúsEn sus años de máxima popularidad, Joan Capri prácticamente no salió en televisión, ya que el teatro, el cine y la radio, amén de los discos, ocupaban todo su tiempo. No obstante, es justo recordar que en noviembre de 1964 protagonizó, en los antiguos estudios de Miramar, su popularísima obra teatral Romeu, de 5 a 9, dirigida por Jaume Picas, que se emitió en el programa de TVE “Teatro Catalán”. Este espacio se había estrenado el mes anterior con La ferida lluminosa y tanto los rótulos como la presentación se hacían en castellano. Cuando ya casi se había retirado de los escenarios, a causa de sus depresiones que le han acompañado hasta el final de sus días, Capri aceptó, después de muchas dudas, la oferta del realizador Esteve Duran para interpretar la serie Doctor Caparrós, escrita a su medida por Jaume Ministral Masià, que ya había colaborado con él en el teatro. La grabación fue especialmente difícil debido a su estado físico: quienes pudimos asistir a alguna de esas grabaciones sabemos de la sensibilidad, el afecto y la paciencia derrochadas por Duran para llevar a buen puerto la puesta en escena de cada capítulo y rodear al actor de las máximas facilidades, una labor en la que se vio acompañado por los otros intérpretes del elenco, entre ellos María Matilde Almendros y Joan Pera. Gracias a esta dedicación, no sólo pudo completarse la primera tanda de episodios, estrenada en octubre de 1979, sino poner en marcha, algún tiempo después, una segunda etapa, bajo el título de Doctor Caparrós, medicina general que seguía las pautas de la anterior. En ambas, el éxito de audiencia fue espectacular (dentro de los límites del circuito catalán de TVE). Capri mostró el talento que había derrochado en los escenarios, y en cuanto se ponía a interpretar a su personaje (un particular médico de pueblo) desaparecían todos sus males. La grabación en directo, sólo interrumpida durante sus depresiones, y sobre todo el estímulo de la presencia del público en el estudio, le permitían volver a ser el extraordinario actor e improvisador de siempre. Aunque se barajó la posibilidad de recuperar al personaje, el debilitamiento de Capri hizo imposible su retorno, pese a que llegó a grabar algunos “sketches”. En su galería de personajes (Romeu, El Baldiri...), figura sin duda este doctor que le servía para comentar usos y costumbres de nuestro país, desde su perspectiva cargada de ironía y escepticismo.