Política 08/06/2018

El gobierno pide a Sánchez Melgar unos días más para nombrar al fiscal general del Estado

Se quiere estudiar la propuesta de la ministra de Justicia de escoger María José Segarra

Ernesto Ekaizer
3 min
María José Segarra, candidata de la ministra de Justícia per a fiscal general de l'Estat

MadridLa ministra de Justicia, la exfiscal Dolores Delgado, parecía convencida en la propuesta de una mujer para el puesto de fiscal general del Estado: la fiscal jefe de Sevilla María José Segarra. Pero el gobierno de Pedro Sánchez, tras el shock provocado por los nombramientos en amplios círculos judiciales y en el PSOE, en los ministerios de Interior y Justicia, respectivamente, se lo quiere pensar dos veces. Fuentes judiciales aseguran a ARA que la ministra ha solicitado al actual fiscal general del Estado en funciones, Julián Sánchez Melgar, quien tenía previsto dejar el cargo inmediatamente, unos días para resolver la sucesión.

La ministra y la citada fiscal, ambas de la Unión Progresista de Fiscales (UPF), ingresaron juntas el pasado mes de abril en el Consejo Fiscal, órgano consultivo de la Fiscalía General del Estado (FGE), tras las elecciones en la carrera fiscal del 21 de marzo pasado. El fiscal General del Estado saliente, Julián Sánchez-Melgar, cesa, según el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, cuando finaliza el mandato del Gobierno que le ha nombrado. Fuentes consultadas señalan que Sánchez Melgar prefiere que el decreto de su cese sea resuelto el próximo viernes para ser publicado en el BOE y dejar la FGE. Tampoco se entiende por qué razón debe permanecer en funciones cuando el teniente fiscal, Luis Navajas, es quien ejerce de fiscal general en funciones cuando falta el FGE.

Fuentes consultadas por ARA señalan que la ministra ya tenía la propuesta en la persona de su colega María José Segarra. Pero que, al tiempo, el Gobierno tiene la intención de analizar si el puesto debe ser ejercido por un miembro de la carrera fiscal o continuar la trayectoria iniciada con el magistrado del Tribunal Supremo, Cándido Conde-Pumpido, nombrado por Zapatero en 2004, y continuada luego por Rajoy con José Manuel Maza y Julián Sánchez Melgar.

Hasta el nombramiento de Dolores Delgado en Interior había sonado para la FGE el nombre del exmagistrado del Supremo, Joaquín Giménez, quien no comparte la calificación de rebelión para los hechos que se instruyen en el Supremo ni la situación provisional de los presos independentistas. Sin embargo, el nombramiento de Dolores Delgado ha paralizado esa posibilidad, habida cuenta de que Giménez presidió el tribunal que condenó e inhabilitó al juez Baltasar Garzón por las escuchas telefónicas entre los abogados y los presos de Gürtel. La actual ministra de Interior y Garzón han trabajado juntos en la Audiencia Nacional.

Segarra fue nombrada fiscal jefe de Sevilla por Cándido Conde-Pumpido, fiscal general del Estado del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, hacia 2005. Era una fiscal muy joven y de ideas progresistas, mucho más a la izquierda del Partido Obrero Socialista Español (PSOE). Conde-Pumpido optó por Segarra pese a que los socialistas promovían al fiscal Emilio Llera, quien más tarde sería consejero de Justicia de la Junta de Andalucía. Fuentes de la fiscalía de Sevilla consultadas por este diario recuerdan que el nombramiento de Conde-Pumpido causó cierta inquietud entre los fiscales más veteranos de la región.

Segarra fue renovada en 2010 por Conde-Pumpido. Siguió como fiscal jefe de Sevilla durante la gestión de Eduardo Torres-Dulce, primer fiscal general del gobierno de Mariano Rajoy. Más tarde, en 2015, al vencer su segundo mandato, la primera mujer en elevarse a la Fiscalía General del Estado, Consuelo Madrigal, confirmó en su puesto a Segarra a expensas de otros candidatos conservadores. Madrigal apoyaba que una mujer ocupara el puesto. Fue el actual fiscal de sala, fiscal jefe de lo contencioso-administrativo del Tribunal Supremo, Pedro Crespo, quien en 2005 recomendó el nombre de Segarra a Conde-Pumpido. Crespo, miembro de la secretaría técnica de la Fiscalía General del Estado, conocía personalmente a Segarra, quien está casada con un magistrado afiliado a la asociación Juezas y Jueces para la Democracia.

Fuentes judiciales señalan que Crespo, fiscal de sala progresista muy respetado por los sectores conservadores, prefiere la opción de Segarra, aunque en rigor nadie le ha ofrecido la posibilidad de asumir el cargo de fiscal general de Estado. Si bien Segarra no tiene el conocimiento de los entresijos de Madrid, como es el caso de Crespo, sería viable que Crespo volviese a la secretaría técnica para apoyar la labor de Segarra. “La sintonía entre Lola Delgado y Segarra es muy grande. Por tanto, tiene sentido que la fiscal jefe de Sevilla asuma el cargo de fiscal general del Estado” señaló a ARA una fuente judicial. “Crespo que está en el origen del ascenso de Segarra podría ahora apuntalar su actividad en Madrid”, añadió. Segarra no tuvo participación en las investigaciones del caso de corrupción de los ERE de Andalucía, un asunto del que se ha ocupado la delegación de la Fiscalía Anticorrupción en la región.

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