Campeón de taquillas
De Miguel Delibes (Valladolid, 1920-2010) a El Norte de Castilla (29-V-1958). Això deia del Madrid fa mig segle l’articulista castellà més brillant de l’època. Foto: Madrid-Milán (3-2) de Copa d’Europa (28-V-1958).
Peces Històriques Triades Per Josep Maria CasasúsComo discreto aficionado al fútbol, como uno de esos aficionados modestos que superan el “hinchismo” desaforado una vez alcanzada la adolescencia, he sentido una profunda satisfacción deportiva con el tercer triunfo consecutivo del Real Madrid en la Copa de Europa. […] Ahora bien, tras el triunfo me llegan los rumores de que el Real Madrid, en un impulso exaltado de euforia económica y con la pretensión de dar carácter vitalicio a su título bien ganado, no se apresta a reforzar su cuadro con savia nueva sacada de sus propios viveros, sino que pretende incorporar al club dos figuras de relieve mundial, a costa de un buen puñado de millones de pesetas. En una palabra, el flamante campeón de Europa pretende eliminar de sus filas los Pérez y los Rodríguez para injertar “kas” y “uves dobles” a todo pasto. De este modo, el Real Madrid asegurará su posición no sólo fortaleciendo su cuadro, sino debilitando los ajenos, aquellos a quienes va a privar de sus “kas” y sus “uves dobles” a partir de la próxima temporada. “Uno no gana si otro no pierde”, como apuntaba Colbert en plena fiebre mercantilista. A mi entender, esta actitud ha venido a empequeñecer la brava proeza del once madrileño. Esta actitud no supone desprendimiento, ni espíritu deportivo, sino tan sólo potencialidad económica. Y esto, en el deporte, me parece a mí, no debe contar o debe contar muy poco. Como español me duelen los comentarios que presiento. En las capitales europeas no se dirá ya que un equipo de fútbol español es el más diestro en el arte de patear una pelota, sino el más poderoso en recursos financieros. […] Yo me temo que, por este camino, el Real Madrid acabará demostrando solamente que su club es el campeón europeo de taquillas, pero nada más; es decir, que los verdaderos campeones son los espectadores españoles, o si se quiere madrileños, que se rascan el bolso con mayor facilidad que los espectadores del resto de Europa. […]