ABANSD’ARA

‘Cuestiones planetarias’. Un nuevo astro (1915)

De l’article de Comas i Solá (Barcelona, 1868-1937), a La Vanguardia (10-XI-1915). Ara fa 105 anys aquest astrònom descobria l’asteroide 804, l’Hispania. El seu treball a l’Observatori Fabra, de Barcelona, que havia fundat, era reconegut arreu. Entre els clàssics del periodisme científic del segle XX, Comas i Solá ocupa una posició capdavantera a escala europea.

Claro está, que para no pocos, esta clase de cuestiones, las planetarias, es de las menos interesantes, por tratarse de asuntos desligados de la Tierra y sin ninguna trascendencia material. Pero es evidente también que no falta un núcleo de espíritus que sabe levantarse de la superficie de nivel de lo vulgar y que siente anhelos de aspirar ambientes más puros que los de este deplorable escenario de la crueldad humana [era en plena guerra mundial]. Para dicho núcleo escribo éstas y otras tantas líneas. […] Cada año ingresa en el Catálogo un cierto número de nuevos pequeños planetas, que no por ser pequeños dejan de ser elementos integrantes de nuestro sistema solar y dignos de la mayor atención. […] La labor de observación y de cálculo que requieren estos astros es considerable, y el público que, en general, sólo considera las cosas desde un punto de vista ligero y superficial, no tiene idea de la enormidad de esa labor silenciosa y desinteresada que, con insuperable constancia, están llevando a efecto, en esta rama de la Ciencia, medía docena de astrónomos observadores y media docena de astrónomos calculadores repartidos en el mundo. Téngase en cuenta que hay que mantener observaciones de posición de más de 800 astros y que es preciso calcular las efemérides de los mismos en cada oposición, así como calcular los elementos de los nuevos planetas que se van descubriendo. […] Precisamente, desde julio de 1914 hasta la actualidad, han podido cogerse en las redes de la placa fotográfica algunos antiguos planetas catalogados y que no habían podido observarse después, […] Van compareciendo los viejos planetas perdidos, no se agota por ahora el manantial de los nuevos. En este concepto, también he tenido, por mi parte, la satisfacción de contribuir a tan interesante labor. Entre los varios planetas nuevos que he encontrado en el año que cursa, uno ha podido ser observado lo suficiente para permitir el cálculo de los elementos elípticos de su órbita, y por consiguiente para ser definitivamente catalogado y recibir nombre. Su número es el 804 y su nombre, a propuesta mía, es el de Hispania. He considerado que nada más acertado que dedicar a España al primer astro que se descubre en ella, figurando así, por primera vez, el nombre de nuestra patria entre la cohorte de astros cuyos nombres son todos de origen extranjero. Este nuevo planeta fue fotografiado y perdido en noviembre de 1903 por el astrónomo del Observatorio de Tokio, Hirayama, y nada tendría de extraño que hubiese sido observado o fotografiado otras veces años atrás, conforme ocurre con la mayoría de los planetas que se van descubriendo definitivamente. Hispania volverá a estar en buenas condiciones de observación durante los meses de junio y julio de 1916. No creo probable que se pierda este planeta.