ABANS D’ARA

La tarde del Gran Premio en el hipódromo

De Xammar (Barcelona, 1888 - l’Ametlla del Vallès, 1973) a La Publicidad (13-V-1918). L’hipòdrom de Can Tunis va esperonar aquí el conreu de la crònica mundana a la manera irònica britànica.

La tarde del Gran Premio en el hipódromo
Eugeni Xammar, ‘douglas Flint’ 1918
13/08/2014
2 min

Peces Històriques Triades Per Josep Maria Casasús[…] Entre la primera y segunda carrera el punto estratégico para el observador no es el pesaje, sino el paseo de la tribuna… Por allí desfilan cuantos llegan de la pelouse donde han dejado sus carruajes. […] Suprimiremos esta vez la lista de nombres. Pero no los suprimiremos en absoluto, porque con ellos reduciríamos a nada el interés de esta crónica. Y cometeríamos, además, una serie de incalificables injusticias. El nombre de la señora Parellada de Ferrer y Vidal, por ejemplo, estaba ayer en todos los labios y su toilette era el objeto de todas las admiraciones -y de no pocas envidias. Ya es sabido que una dama elegante puede elevar la necesaria práctica de vestirse a la dignidad de un arte, pero los grandes artistas del bien vestir son tan excepcionalmente raros, como los grandes escultores. La toilette “Gran Premio” de la señora Parellada de Ferrer y Vidal, armonización perfecta de los dos colores que Paris ha puesto de moda este año -azul lapislázuli y beige -era, principalmente por la originalidad del corte del “manteau”, una indudable creación personal de gran artista. La nota beige y azul -finísima era la toilette de este último color que lucía la señora Bures de Juncadella- pudo verse en el atavío, a veces en un detalle insignificante, pero significativo siempre, de muchas de nuestras elegantes. Un grupo de ellas, sin embargo, grupo que no podía pasar desapercibido, tuvo la coquetería de substraerse colectivamente a las indicaciones de Paris. Las toilettes de las señoras Pallejá de Balaguer, Boada de Fabra, Planás de Garriga y marquesa de Villanueva, eran negras de liberty o de charmeuse con adornos blancos o grises. Negro, también, el “manteau” de la señorita Isabel Llorach, abierto gallardamente para mostrar un riquísimo “fourreau” de encaje blanco. Una elegantísima chaqueta de “tissu métallique argenté”, detalle brillante de la impecable toilette de la señora Moraleda de Arnús, llegó a eclipsar con sus reflejos la reluciente sombrilla que tanto nos intrigó el jueves pasado […]

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