Un musical diferente
Peces Històriques Triades Per Josep Maria CasasúsD ocumentos TV brindó una agradable sorpresa a la audiencia con la proyección de Soy un hotel, el multipremiado programa de la televisión canadiense protagonizado por el cantante y poeta Leonard Cohen. Esta producción, que data de 1982, es una breve pero muy sugerente incursión en el universo poético de este gran artista que ha sabido conciliar como muy pocos la más exquisita calidad musical con la belleza y la profundidad de sus textos. Para un “judío errante” como Leonard Cohen -así se le ha definido en muchas ocasiones-, el hotel como lugar de tránsito y signo de provisionalidad constituye un entorno adecuado para sus canciones introvertidas que hablan de soledad y de incomunicación. Soy un hotel se aleja de la particular estética de los videoclips al uso y esa es la singularidad que le otorga un sello inconfundible: cada una de las canciones “escenificadas” tiene a Cohen como lúcido y a la vez escéptico testigo. No por ello, sin embargo, se establece una simple correlación denotativa entre texto e imágenes sino que la canción es el punto de partida, la sugerencia para una narración en la que la imaginación, a través del sueño y la memoria, juega un papel importante. El vídeo se convierte así en una pequeña obra maestra del género, una hermosa miniatura de envolvente belleza. El programa vino precedido de una “introducción” de Antonio Gasset, realizada para Informe semanal con motivo de la actuación de Leonard Cohen en nuestro país hace algo más de un año. Gasset es probablemente el más “literario” de los reporteros de Informe semanal y un irrecuperable nostálgico de los años sesenta y aquí tenía un terreno idóneo para volcar esas aptitudes. El reportaje, que incluía una entrevista e imágenes de Soy un hotel, constituyó una óptima presentación a un programa espléndido, un “musical” de los que hacen época.