ABANSD’ARA

Un chalet condenado a muerte

Un chalet condenado a muerte
Manuel Vázquez Montalbán 1968
19/04/2017
2 min

Peces Històriques Triades Per Josep Maria Casasús[…]

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Aplicamos la sonrisa nerviosa, desprovista de compromiso cuando nos enteramos que van a derribar cien chabolas o que van a derribar el chalet en el que viven Salvador Pániker y su esposa, la dibujante que aparece ante el público bajo el seudónimo Nuria Pompeia. Es un chalet situado en un barrio mítico: Pedralbes. Si en Beverly Hills vivían los mitos del cine de Hollywood, en Pedralbes viven los mitos del dinero catalán. Vivir en Pedralbes y vivir Pedralbes dentro de una vivienda unifamiliar es, entre otras cosas, un pasaporte para el Who is Who? español. Tiene su interés conocer el rostro de un condenado a muerte, sobre todo cuando es un condenado a muerte sorprendentemente condenado a muerte. Porque hasta ahora la piqueta se había especializado en el tibio, pequeño, flaco cuerpo de chabolas de adobe y uralita. Cuando la piqueta abría una brecha en el frágil enemigo, la pared se quejaba como un batelero del Volga. ¿Qué sucederá cuando la piqueta se hunda en una pared programada por cinco discípulos del gran Coderch y penetre en el despacho en donde Salvador Pákiner medita sobre la sociedad postindustrial o donde Nuria Pompeia dibuja sus sátiras contra la sociedad industrial? La casa la hicieron cinco arquitectos. El matrimonio Pániker hubiera querido que la realizara Coderch. El maestro estaba tan agobiado de trabajo como suelen estarlo los arquitectos que salen en las antologías. Les recomendó a un equipo de jóvenes discípulos, los arquitectos Llimona, Ruiz Vallés, Laguardia, Cardenal y Ballesteros. El chalet de los Pániker fue prácticamente la ópera prima de los hoy ya reputados profesionales. Pusieron en ella todo cuanto sabían, es decir, mucho más de lo que suele poner un arquitecto con horas de cabalgada. Y la casa ha reflejado un cierto grado de apasionamiento arquitectónico, de obra de combate, de declaración de principios que hubieran suscrito los arquitectos surgidos entre Bohigas, Martorell y el grupo R por una parte y la más reciente hornada experimental: Bofill, Tusquets, Clotet, Cirici, Bonet, etcétera. […] La decoración ha ido surgiendo de la mano de Nuria Pompeia, condicionada por las mínimas necesidades de confort, por la obligatoriedad de un viejo mueble bonito, por la imposición de un objeto cargado de significación. Incluso las “cosas de valor” que se exhiben en toda casa bien que se precie de serlo, están aquí vinculadas a algo tan natural como puede ser para Salvador Pániker el 50 por ciento de sangre india que fluye por sus venas: una talla india del s. XVII, figurillas indias, un tapiz indio… […]

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