ABANS D’ARA

La “marcha verde” emprendió ayer el camino del regreso (1975)

Peces històriques triades per Josep Maria Casasús

La “marcha verde” emprendió ayer el camino del regreso (1975)
FÉLIX PUJOL 1975
04/05/2021
2 min

De la crònica d’enviat especial de Fèlix Pujol (Barcelona, 1943-2021) des d’Al-Aaiun per a La Vanguardia (11-XI-1975). Els textos de Pujol -periodista mort el 23 d’abril- eren directes i precisos. La Marxa Verda va ser una invasió marroquina de la colònia espanyola al Sàhara escomesa el 6 de novembre del 1975, quan Franco era tractat per l’“equipo médico habitual".

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Tal como Hassan II dijo ayer en su discurso al pueblo marroquí, la “marcha verde” ha empezado la retirada. A primeras horas de la mañana pudo apreciarse una gran actividad en algunos de los campamentos periféricos instalados junto a la Sebja de Um-Deboaa. Ya no ondeaban banderas y, según expresión del general Timón de Lara, responsable de las unidades españolas instaladas en primera línea, no hay alegría entre los expedicionarios marroquíes. Según pudimos comprobar a nuestra llegada, una nube de polvo en el horizonte señalaba que algunos camiones emprendían la marcha hacia el norte. En un perfecto orden, como atendiendo a unas consignas preestablecidas, los vehículos se colocaban uno tras de otro. A las 10.30 horas, un grupo formado por unos 50 camiones situados en la zona central del campamento se disponían a partir. Se podía ver a través de los anteojos de campaña a los hombres que estaban en los camiones. Unas pequeñas líneas verticales sobre las cajas de los vehículos, aparentemente inmóviles. Frente a nosotros, donde otros días se veía un incesante movimiento de hombres que iban y venían del campamento para recoger arbustos con que hacer leña o quemar basuras, hoy había poca actividad. Las tiendas están montadas en el gran campamento central y aún tardarán días en desaparecer. Sólo tres de los once campamentos instalados han comenzado a desmontar sus tiendas. Sin embargo, no todos los marroquíes han decidido marcharse. Uno de ellos, por lo visto, no estaba conforme con las condiciones de vida existentes en su campamento, o las vicisitudes que le esperaban, y ni corto ni perezoso, desertó de sus filas atravesando la Sebja. Capturado por las tropas españolas, devoró una lata de sardinas y fue invitado a regresar a su lugar de procedencia. Otro, alrededor de las seis y media de la tarde de ayer, tampoco muy conforme con la dieta impuesta en su campamento, rodeó el campo de minas y se presentó ante las unidades españolas. También a éste le fue facilitada comida -por dos veces-, que también, literalmente, devoró a toda prisa. El muchacho, un albañil de 21 años, explicó a quienes le detuvieron que había sido enrolado por fuerza en la “marcha verde”. Fue trasladado a El Aaiun, donde permanece en estos momentos. Aún se produjo otra aventura, ésta más curiosa, durante la jornada de ayer. Hacia el mediodía, un vehículo procedente del campamento marroquí, depositó a un hombre junto a las alambradas que enmarcan el campo minado. Echó a andar el individuo, atravesó la zona de las minas y se presentó ante las tropas españolas: era un periodista norteamericano, el cual, amablemente, fue invitado también a regresar al lugar de donde venía; pero, eso sí, a través de la Sebja, en lugar del peligroso camino que acababa de recorrer. […]

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